jueves, 29 de enero de 2015

L'últim partit. 40 anys de Johan Cruyff a Catalunya. Noviembre de 2014. Fútbol y Política




Hace pocos días tuve el privilegio, como Cruyffista declarada que soy, de ver la película "40 años de Johan en Cataluña". Nacido en Holanda, con un espíritu demócrata, hijo de la guerra, fue testigo sin quererlo de una realidad política, social y cultural completamente distinta a Amsterdam.

Sin duda, el documental mas político de Johan, Realizado por Bonita Films, la Fundación Johan Cruyff, y la Diplocat (Central de Diplomacia Política de Catalunya, donde queda claro por donde va esto), unido a varios personajes que están involucrados con la causa catalana, el reportaje parece ser una excusa para "filtrar" las ansias de la independencia de Catalunya. El documental gira en torno a la llegada de Cruyff al FC Barcelona, en 1973, durante el franquismo tardío, y la gran influencia de este holandés en el pueblo catalán; hasta llegar a nombrarlo "El Salvador". Sin duda, mucho de ello es verdad.
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Era el mejor jugador del mundo en esa época. Su empeño (o porfía) por fichar en Barcelona, aun cuando la directiva del Ajax, su club anterior, ya lo había vendido al Real Madrid; la temporada 1973-1974, cuando el Barcelona consiguió ganar la Liga después de 14 años de sequía, incluyendo ese triunfo deportivo-político al ganar 5 a 0 al Real Madrid en el mismo Santiago Bernabéu; la foto firmada por Johan que recibieron un grupo de catalanes presos por la dictadura; el nombrar a su hijo como Jordi, cuando en ese tiempo la lengua catalana estaba absolutamente prohibida, y el simbolismo que ese nombre encierra en San Jordi, su patrono; su identificación con los catalanes al punto de quedarse a vivir en Barcelona.... razones de sobra para ser considerado un héroe, un semidios, que hasta hoy es venerado por muchos catalanes.

Personalmente, el documental emociona hasta las lágrimas. Y en esto no temo ser parcial. Ni aun cuando el mismo dice que los catalanes tienen el derecho a decidir, pero no pueden hacerlo. Hay algo muy especial. La esencia de este hombre, su sola presencia, su opinión… es algo difícil de describir, pero todo lo que se ve y oye en esta película es una verdadera oda a lo social, a la libertad y a poder ser tu mismo. siempre. Odiado y amado, o idolatrado, Johan Cruyff es de esos seres humanos que, más allá de su talento futbolístico, tiene mucho que decir y demostrar. Aún a sus 67 años.


jueves, 8 de enero de 2015

El sinsentido de la libertad de expresión

El ataque de ayer a la editorial de la Revista Charlie Hebdo, en Francia, fue una fuerte llamada de atención para todo el mundo. Los muertos y heridos aun rondan nuestra mente, que trata de comprender como pueden existir y aun permitir en pleno siglo XXI este tipo de atentados.

En las redes sociales ya existen muchos creadores de cómics e ilustradores que han enarbolado mediante el uso del lápiz un sentido homenaje a los ilustradores asesinados.

Lo anterior permite reflexionar sobre la imposición de la intolerancia, el salvajismo y la cobardía con la que actuaron estos fanáticos, provistos de un arma que mata personas, frente al muchas veces mordaz lápiz que traza opiniones divergentes que, lamentablemente, pueden activar el odio a estos extremos.

La revista Charlie Hebdo se burlaba de todo y de todos. Religiones, política, mujeres, minorías sexuales, entre otros. Sus portadas eran un dardo venenoso que no dejaba indiferente a nadie. Ciertamente muchas veces sobrepasaba la línea del respeto tácito sobre los tópicos, e incluso las viñetas carecían de todo pudor. Bien es sabido que, en el caso del Islam, tanto Alá como el profeta Mahoma, en su calidad divina, no pueden mostrar su rostro y menos llevarlos a una figura humana. Para el Islam, hacerlo es una ofensa a sus creencias. Así como también es ofensa para los católicos observar una caricatura de la Santísima Trinidad realizando una especie de orgía. Es cierto, Charlie Hebdo no transaba en sus burlas dirigidas a la sociedad actual. Pero tenían la libertad de publicar su revista. En Francia es parte primordial la libertad de expresión como parte de la naturaleza de su raíz democrática: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Si se siente ofendido o no le gusta la linea editorial de la revista, simplemente no la lea, no la compre, o proteste por sentir que esta vulnera sus creencias o principios. Sin embargo estamos frente a un choque de ideales, de formas de pensar y de actuar.

Quizás este horrendo ataque, ocurrido en París, muestra un doble sentido al traspasar la naturaleza de la libertad de expresión, imponiendo un punto de vista absolutamente disidente, y censurando de una manera espantosa a quienes se burlaban de sus iconos religiosos. O más bien la llamada libertad de expresión pierde todo su sentido al ser utilizada de una manera tal, que gran parte del mundo no logra comprender. Es también criticable los atentados o protestas en contra del pueblo musulmán, como si ellos tuviesen la responsabilidad de pagar por el ultra fanatismo de unos pocos.

Queda por delante el desafío de enfrentar lo sucedido; pareciera que cada vez más estamos en presencia de una nueva forma de guerra.